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lunes, marzo 24, 2008

Un diagnóstico político amateur

Estamos en presencia de un momento político interesante: Liberación Nacional aparece como el partido de mayor apoyo popular (si creemos en las encuestas), el PAC está al nivel del Libertario y el PUSC navega aguas tormentosas esperando que su líder decida lanzarse a la Presidencia, la diputación y presumiblemente la inmunidad.

Por supuesto que en las tiendas verde y blancas ya se están alistando los príncipes herederos, habiendo el delfín familiar trastabillado por culpa del memorando, desaparecida la esperanza “joven” por la misma razón, la figura del Alcalde eterno surge como el candidato más peligroso (montado sobre una base electoral populista y una fuertísima dirigencia en San José y Palmares que estén seguros forjará fuertes alianzas con dirigentes comunales olvidados por los Arias).

En segundo lugar, el señor Presidente da su bendición placentera para que su Vicepresidenta sea candidata (en perjuicio del caballero del acordeón que gusta de dormir en tugurios, a quien los Arias le deben bastante, pero que es un soldado disciplinado). Lo de la vicepresidente me llama la atención desde el punto de vista institucional por cuanto don Oscar se quedaría en su último año de Gobierno sin sustituto (e impondría un récord con la renuncia de dos vicepresidentes), lo cual de inmediato coloca al presidente del congreso del último año de la administración como vicepresidente en caso de ausencia de Oscar (¿alguien puede dudar de que Pacheco sería ese presidente del Congreso?)

Surge además la figura de Alvarez Desanti, quien erró al irse de Liberación y parece que vuelve a errar en su retorno, pero ojo: Antonio tiene el apoyo del figuerismo, que en Liberación significa Mariano y doña Karen y alguna dirigencia histórica. Si bien no es el mejor tandem político, por lo menos es seguro que van a molestar y bastante en los proceso internos hasta obtener de nuevo cuotas de poder con el fin de preparar el glorioso regreso de Muni o (gulp) José María.

El PUSC luce lo suficientemente seguro de que no tiene chance de ganar la próxima elección, y creo que el proceso electoral será dirigido en dos sentidos: Poner a Rafael Angel en la Asamblea (un político durísimo para liderar una oposición) y además aumentar el número de diputados para no ser simples comparsas del PLN.

En cuanto a los libertos libertarios tienen un serio problema: Su única posibilidad real es aliarse con la Unidad (o al menos con los sectores económicos liberales del cadáver del partido), para tener alguna dirigencia de base. La alianza total es improbable porque NADIE en la Unidad va a aceptar a Otto como candidato. Es más el Libertario y el PAC tienen un problema común: sólo hay un posible candidato presidencial. Y esto es una debilidad, por cuanto sería repetir y repetir la imagen conocida y que falló notoriamente en la última elección.

¿Y el PAC? Con el nuevo “bloque socialdemócrata” (que creo es idea de Rolando para quitarle caudal político al que sería el principal adversario de Johnny, SU HERMANO NO LO OLVIDEN), mucha de su base se está marchando en busca de más verdes (o más bien rojos) pastos. Ottón cuenta con una imagen desgastada, acribillada por los medios durante ya diez años, y que con una testarudez digna de Oscar Arias, insiste en mantener como cabeza de su partido. Si el PAC no propone otro candidato volverá a ser la tercera fuerza política del país, a la par del libertario.

lunes, diciembre 03, 2007

¿Neoliberal yo?

Cuando veo en un comentario de uno de mis más queridos amigos, cómo de forma cariñosa (revestida de reclamo oculto), me endilga el adjetivo de neoliberal, me decido a hacer una revisión interna sobre lo que queda en mi cerebro de ideología, tomando en cuenta mis experiencias como profesional, como docente, como estudiante, como padre, como ser humano.
Hace muchos años, cuando usaba el uniforme gris del Liceo, conocí a Marx, a Lenin, a Engels, pero por supuesto, a mi querida profesora de Filosofía se le olvidó presentarme a Stalin. El socilialismo en su teoría me llamó la atención pero sin llegar a los límites de enrolarme en el partido Pueblo Unido. Cuando comenecé a conocer los elementos teóricos de la Doctrina Social de la Iglesia y las críticas al socialismo que realizó el pensamiento Socialdemócrata, comencé a inclinarme más a la Socialdemocracia. Esto me llevó a enrolarme en la Juventud Liberacionista de los ochenta, que formaba parte de la estructura política del Partido, y que realizaba una permanente capacitación sobre el ideario socialdemócrata, y como el Estado podía ser el gran distribuidor de la riqueza a partir de permitir un desarrollo económico privado.
Llegué a la universidad donde, a pesar del comunismo exacervado de la mayoría de los profesores de Ciencias Sociales que daban los cursos que eran requisito para mi carrera, me fue presentada por fin la otra opción. El pensamiento liberal, y su creencia permanente de que el Mercado, como gran regulador del fenómeno económico, no requería de participación del Estado por cuanto por sí solo podía regularse.
Al final, me quedé con la aplicación pragmática. Las ideologías, en teoría resuelven todos los problemas sociales, pero el gran definidor social señores sigue siendo el Poder, y cómo ese poder es ejercido. Y los comunistas que conocí que han ejercido el Poder lo han ejercido corruptamente, y los comunistas criollos se han negado a aceptarlo (Stalin no existió, Fidel es un paladín de los Derechos Humanos, Daniel es un monumento a la honradez y por supuesto no se le ocurra hablar mal de San Hugo). Los neoliberales que han ejercido el poder lo han ejercido corruptamente (aunque se llenan la boca con la economía chilena pero sin mencionar el precio pagado, o como en el más neoliberal presidente que tuvimos está procesado penalmente por actividades que al parecer el genocida chileno también ejerció). Los socialdemócratas más famosos del continente fue los que enseñaron el camino hacia los procesos penales (¿Alguien recuerda a ese adalid de la Social Democracia llamado Carlos Andrés Perez?) y los criollos terminaron abjurando su supuesta ideología para ponerla al servicio del capital.
¿Resultado? Sólo me queda lo que creo.
Creo en Dios.
Creo que el Estado es inoperante como distribuidor de la riqueza.
Creo que el Mercado nunca se va a autoregular a favor del consumidor.
Creo que a los sindicatos sólo les importa sus privilegios del Sector Público y sus líderes no tienen las agallas para meterse en el sector privado.
Creo que los empresarios costarricenses tienen más interés en eliminar algunos derechos sociales que los empresarios extranjeros.
Creo que el Poder corrompe.
Creo que la corrupción en el Sector Público es directamente proporcional con la iniciativa privada que está dispuesta a pagar por esa corrupción.
Creo que primero soy libre, y que para existan libertades sociales deben existir libertades individuales.
Creo que mi opinión es tan válida como la de cualquiera, pero que si su opinión es diferente a la mía hay un 50% de posibilidades de que usted esté equivocado. Pero además creo que yo sería un canalla si no le concedo al menos el beneficio de la duda por el otro 50%.
Creo que la ley de oferta y la demanda sólo funciona bien en la Feria del Agricultor, en E-Bay y en la negociación de reventa de entradas. En todos los demás casos, el Mercado favorece al comerciante sobre el consumidor.
Creo que las ideologías han perdido importancia frente al culto al dinero.
Creo, querido Iván, que no tengo ideología, salvo la que mande a aplicar mi sentido común.

jueves, octubre 04, 2007

Mi segundo voto

Hace veintiún años, el primer domingo de febrero del año 1986 emití mi primer voto en una elección que luego resultó ser histórica. Ese voto lo emití a mis dieciocho años convencido en aquél momento de que la guerra de Centroamérica nos estaba alcanzando y que los Estados Unidos tenían la intención de meternos de cabeza en ella. Mi voto ayudó a escoger al candidato que estaba en contra de aquello y puedo decir, veinte años después que no me arrepiento de aquella primera vez de ejercer mi mayor derecho como ciudadano.

Ese mismo caballero me está pidiendo veinte años después el voto. Ya no para presidente, sino para modificar el modelo de desarrollo de nuestro país. Y para muchos en esta nación, su propuesta ahora es tan maquiavélica como aquella que nos quería imponer Reagan en el 86 con su candidato a la presidencia, y para muchos, y para él, rechazar esta propuesta es un suicidio para nuestra nación tan grande como el que hubiéramos cometido de entran en aquella maldita guerra.

Cuatro elecciones nacionales han pasado y en ninguna de las cuatro he sentido que mi voto sea tan importante como aquel primero. Hasta hoy. El domingo siete de octubre del año dos mil siete voy a emitir mi segundo voto. Porque por segunda vez creo firmemente que nuestro futuro como país está en juego. Como extraña coincidencia histórica, el mismo capitán que ayudé a poner en el barco hace veinte años me está señalando un horizonte. Y esta vez su señal me llenó de demasiadas dudas

A veinte años de aquél primer voto, mi segundo voto se basa sobre todo en aquello que no tenía hace veinte años: Mi experiencia. Al llegar a la madurez lo emito conciente de las consecuencias positivas y negativas de mi decisión. Mi voto proviene de casi dos años de escuchar, procesar, analizar, y sobre todo reflexionar. Nunca antes en mi vida he tomado en cuenta tantas variables de previo a acercarme a la urna. Nunca antes he escuchado tantas bravatas, mentiras, exageraciones, falacias, y maltratos por parte de los interesados en el resultado del proceso. He tenido que rechazar la propaganda por absurda, por servil o por falsa. He aprendido a obtener información por mí mismo, sin filtros ni edulcorantes ideológicos.

Por último, y al contrario de la mayoría de los actores principales, he partido del hecho de que aquellos que piensan de forma contraria al suscrito tienen las mismas posibilidades de tener la razón que yo. Respetando a los demás creo que haber encontrado la verdad. Y señores, esa verdad no es una receta universal, es mi verdad y me aferro a ella. Si a usted, amigo lector le sirve, se la dejo como referencia. Su pensamiento es tan valioso como el mío, al menos hagamos el esfuerzo de respetarlo.

Mi segundo voto, señores, es por el SÍ. Porque llegué al convencimiento de que necesitamos como país de ese cambio. Porque el cambio propuesto, a como está planteado, requiere de un esfuerzo hercúleo del gobierno para llevarlo a cabo. Porque ese cambio implica aceptar las condiciones que nos impone la realidad económica y política del mundo, pero nos deja un margen para controlar sus efectos. A partir del ocho de octubre, el Gobierno sólo tiene cinco meses para lograr su agenda de implementación, la lógica política IMPONE negociar esa agenda, ahí debe darse necesariamente el control. La activa participación ciudadana en el NO impone condiciones políticas que no existían en nuestro país hace años. Con el TLC aprobado, tendremos un cambio en nuestro modelo de desarrollo, pero será un cambio que dependerá en buena medida de nosotros. De triunfar el No, señores, aunque no quieran creerlo, el cambio se va a producir igual, sólo que será más doloroso.

Para este servidor, el TLC es un cambio positivo, con graves riesgos sociales y legales, la mayoría de los cuales sólo será posible determinar cuando comencemos su ejecución, y así paliarlos a tiempo. El NO, implica quedarnos aquí, sin movernos, esperando que por nuestro currículum supuestamente democrático, nos den nuevas oportunidades, y los riesgos son enormes, y nada tienen que ver con los gringos. Nuestro modelo de desarrollo señores está agotado, no porque el modelo fuera bueno o malo, sino por que fue destruido por años de gobiernos corruptos y movimientos sindicales tan corruptos como esos mismos gobiernos. Hasta donde yo sé, las transnacionales farmacéuticas, de comunicaciones y de alimentos no se van a esfumar por que digamos NO. La presión sobre nuestro país va a seguir hasta que adoptemos el modelo y creo que al final terminaremos vendiendo en céntimos lo que nos costó colones forjar.

Siempre recuerdo a José María Figueres diciendo primero a gritos que no habría PAE III y luego con lágrimas aceptando la realidad que le imponía el entorno internacional. Yo que creí en algún momento en ese capitán, me di cuenta en ese momento que hay mareas que no se pueden evitar, pero que uno puede pese a eso mantener el barco a flote y llevarlo a un puerto diferente. Mi segundo voto lo hago con vista en la Globalización, como esa enorme marea de la cual no puedo librarme, pero que estoy dispuesto a navegar en ella. Alguna vez leí (creo que a Hess en el Lobo Estepario) que los marinos tienen una mirada altiva por que día a día dominan el Mar, que es el más impredecible medio de vida y de muerte, no hay marino cobarde. Me siento como Ismael frente al barco de Ajab: A pesar del riesgo, estoy dispuesto a montarme en él, porque quedarse en la playa en este momento no es la opción, no si valoro mi idea de libertad, y la de mis hijos.

¿Y saben que es lo mejor? Que tomo esta decisión consiente de que puedo estar equivocado, y maravillado de saber que la decisión que al final se adopte la haremos una enorme cantidad de costarricenses. Y si gano el domingo mi triunfo vale más por la calidad y cantidad de mis adversarios. Y si pierdo el domingo, mi derrota dignifica el resultado de los vencedores.
Señor Presidente, nuevamente cuenta con mi voto, llevemos este barco a puerto.

sábado, septiembre 01, 2007

Algunas ideas sobre la opinión pública.

Repasando lecturas que tengo que hacer periódicamente para mis cursos como profesor universitario, me detuve un rato en el viejo libro de Teoría del Estado del alemán Hermann Heller, en el capítulo dedicado a la opinión pública. Primero me permito someterles algunos párrafos del libro y luego una opinión personal.

Para comprender el fenómeno de la opinión pública, de tanta importancia aunque tan difícil de captar, debemos, en primer término, hacer notar que sólo consideramos como verdadera manifestación de la opinión pública a la manifestación de voluntad política, aunque sólo sea mediata…

Público es aquellos que influye en la vida política, y así lo es, en primer término, la opinión de cualquier modo publicada. La opinión públicamente manifestada no es necesariamente idéntica a la que interiormente se profesa, o a la que se expresa en un reducido círculo de amigos…

La opinión pública, tal como nosotros la entendemos, es opinión de voluntad política en forma racional, por lo cual no se agota nunca en la mera imitación y el contagio psicológico colectivo…

Bluntschli dice que la opinión pública es, sobre todo, la opinión de la “alta clase media”. Su contenido lo crea aquella minoría política o económicamente más fuerte que, gracias a sus medios de poder, está en condiciones de encauzar o apagara las diversas opiniones existentes. Para la exteriorización de la de la opinión pública se utilizan todos los medios expresión usuales de los hombres. Pero como expresión busca siempre causar impresión, combatir y ganar, todos eses medios de expresión se hallan sometidos a la leyes de la agitación, de la lucha y del engaño…

No hay, sin embargo, que exagerar el influjo, sin duda poderoso, de los periódicos en la formación de la opinión pública, pues hemos podido ver en tiempos próximos a nosotros, cómo penetraron en el pueblo grandes movimientos políticos que no contaban con el apoyo de una importante prensa y que incluso sostenían con éxito una lucha contra ella, valiéndose únicamente de discursos, hojas, etc.…

Estamos en medio de un nuevo proceso político donde un día sí y otro también se reclama la falta de equidad en el proceso de información sobre las posturas a favor o en contra. Se ha diferenciado el concepto de opinión pública del de opinión que se publica para señalar que por lo general la opinión pública está separada necesariamente de los intereses que protegen las grandes publicaciones o medios de comunicación.

En el debate sobre el referendo tenemos una cadena de periódicos (Grupo Nación) que tuvo la decencia de proclamar a los cuatro vientos su posición favorable al CAFTA y a partir de ahí se ha dedicado expresamente a promover el tratado de forma que al menos este escritor considera honrada (deshonesto sería proclamarse neutral y luego publicar sólo una de las versiones). Los otros medios de prensa escritos andan en el vecindario de la neutralidad mal equilibrada (La República evidentemente favorece el tratado y el Grupo Extra ha presentado periódicamente a todas las partes involucradas). Universidad comenzó con una política de abierto enfrentamiento al CAFTA y en sus últimas versiones a la par de la denuncia en contra de lo tratado viene la versión oficial del Gobierno. La televisión (que casi nunca editorializa), está sesgada a favor del tratado (salvo Canal 15 de la UCR), pero donde se dan los mayores extremos es en la Radio.

Aquí se caen los argumentos de que el NO está siendo discriminado en los medios de comunicación. Alguien realice un monitoreo de los programas de opinión favorables al tratado y verán que, al menos en la radio, son minoritarios. Sólo en los programas de opinión que se emiten en las emisoras del a.m. usted puede escuchar toda una mañana de informaciones en contra del tratado (ejemplos en el 800 am o 960 am). Columbia tiene programas a cargo de Rolando Araya o Dionisio Cabal, que compensan la propaganda oficial de Vilma Ibarra en su programa matutino. Siempre recuerdo que Parmenio me decía que la radio era el medio más democrático de todos, y tenía razón. La batalla del TLC es más democrática en la Radio, pues es abierta a todos los estratos sociales En ese sentido Internet señores, no es democrática, por cuanto ustedes y yo sabemos que la población nacional con acceso total a la red es mínima, aunque ahí la batalla no sólo es pareja sino que además es la más insultante de todas.

Es decir señores, existen en mi criterio suficientes opiniones que se publican sobre el tema. El pueblo señores (tan menospreciado por todas las partes involucradas, termina formando la opinión pública con base en sus propias escogencias. Por ejemplo, no puedo forzar a alguien a que escuche Radio Columbia en la mañana si a cambio quiere escuchar música. La libertad señores, nuestro don más preciado, me permite oír, ver, leer y decidir por mí solito. Que no quiera leer una página de Internet que insulta a los de No o escuchar un programa que llama vende-patrias a los del Sí no me hace ni menos ni más ciudadano que cualquiera de ustedes.

La opinión que se publica, sale a circulación todos los días. La opinión pública señores se manifiesta pocas veces, en este caso, el próximo 7 de octubre, por cuanto sólo en ese momento tendremos una manifestación política real del pensamiento de los sujetos que integran el Estado costarricense.
***
Glosa: En un proceso electoral sólo comienzan los rumores de posibles fraudes cuando el asunto va estar muy cerrado (como el proceso anterior, en el cual sin embargo NADIE se atrevió a usar la palabra fraude). Si los del NO tienen tanto miedo del TSE (como parece evidente), debe buscar la forma de acreditar fiscales en TODAS LAS MESAS de todo el país, y además asegurarse de que TODA SU GENTE vaya a votar, recuerden Bush no hubiera sido presidente si Al Gore hubiera Ganado Florida por 1.000.000 de votos, lo cerrado del resultado fue lo que provocó la manipulación de Jeb Bush y sus empelados. Si hay un abstencionismo previsto del 50% quiere decir que si alguien saca la mitad de esa gente a votar el resultado del referendo será tan concluyente que nadie podrá poner una sombra de duda sobre él.

martes, julio 17, 2007

¿Polarizados?

Leía el viernes en La Nación, un artículo de Yalena de la Cruz en el cual venía una frase que me preocupó: que en los matrimonios y fiestas similares se ha hecho norma indicarle a los invitados que no hablen del TLC, por cuanto el tema está causando problemas sociales serios. Hasta que leí aquello me di cuenta de que estamos en un nivel de polarización social que no vivíamos en nuestro país creo que desde mediados del siglo pasado.

Recuerdo una anécdota de una fiesta familiar (ocurrida a mediados de los sesenta creo), en la cual a alguien se le ocurrió pedir al conjunto musical que tocara el corrido a Pepe Figueres, aquello provocó que alguien gritara “¡Viva el Dr. Calderón Guardia!... y como decimos en Plaza Viquez: Se armó (y no el baile precisamente). Me pregunto si la afirmación de la Dra. Cruz está reflejando realmente nuestra realidad social.

Porque señores, si hay algo que estoy convencido del proceso electoral al que nos enfrentamos, es que gane el sí o gane el no, los políticos se van a seguir sentando en la misma mesa. Igual veremos diputados Libertarios cantándole cumpleaños feliz a Merino si la ocasión en propicia y doña Mayi Antillón será alabada por Salóm y compañía de vez en cuando por algún proyecto de ley. Para los políticos señores, el resultado del TLC sólo significa cómo va a quedar la distribución del poder político para lo que quede la administración Arias. Y el 8 de mayo del 2010 una nueva Asamblea Legislativa le tomará juramento a nuevo Poder Ejecutivo, y ambos poderes estarán integrados por los mismos poderes políticos y económicos que integran hoy las estructuras de poder de nuestro país.

No puedo ser tan ingenuo como para creer que el rechazo al TLC en las urnas va a provocar que la administración Arias abandone su estilo económico y tampoco creo al día de hoy que los siete jinetes del Apocalipsis capitalista caerán sobre nuestro país el 8 de octubre si triunfa el Sí. Pero crear una división social que ponga a hermano contra hermano es un pecado mortal, sea usted creyente o no.

Los políticos, los sindicalistas, los empresarios a favor y en contra del TLC, el 8 de octubre estarán muy tranquilos contando sus cuotas de poder los unos, sus privilegios los otros, y sus millones los últimos. Ustedes y yo, amigos lectores, estaremos trabajando junto con nuestra familia y nuestros familiares y amigos seguirán siendo nuestros familiares y amigos.

La decisión del TLC es una de las decisiones más trascendentales que hemos afrontado como nación. Pero si no sabemos llevar esta discusión con respeto por la idea ajena (que para mí es el principio base de la democracia), no vale la pena que tengamos un referendo. Si no tenemos libertad de pensamiento, de expresión y no podemos respetar esa libertad a nuestro prójimo, entonces señores, mejor cojamos para el monte y definamos esto a la antigua, con palos y piedras, porque estamos dejando la razón botada.

Si estamos al punto de que los costarricenses no podemos hablar de política (una de nuestras tres pasiones), estamos echando a perder la democracia. El referendo señores, aunque los fanáticos de ambos bandos no lo crean, es un proceso democrático, y como tal debe unir al país. Esto no es la ULTRA del Sí contra la DOCE del No. La discusión está a ese nivel, al nivel de la grada de Sol y cualquiera que haya ido al estadio sabe que no importa el resultado, al final del partido ambas barras se dan de pedradas por su imbécil fanatismo.

El ocho de octubre me levantaré, abrazaré a mi familia, iré a trabajar y seguiré siendo el mismo, haya votado Si o No. Si alguien no lo comprende así, discúlpeme, pero usted no es ciudadano, porque para ser ciudadano hay que usar la razón.

Por favor no dejemos que “se arme”,

lunes, julio 09, 2007

Una consulta, una respuesta y una reacción (Roma Locuta)

La consulta.

En la Ley de Jurisdicción Constitucional existen dos instrumentos de control de constitucionalidad: La Consulta perceptiva de constitucionalidad y la acción de inconstitucionalidad. La primera se realiza de previo a la aprobación de una ley, un Tratado o una reforma a la Constitución. La segunda se realiza cuando ya la ley está en vigencia y debe determinarse si violenta o no el orden constitucional. La primera la ejerce el Poder Legislativo, la segunda la ejercen los ciudadanos cuando están legitimados y por disposición expresa de la Ley la pueden ejercer la Procuraduría, la Contraloría y la Defensoría.

En este país de ornitorrincos jurídicos, la Defensoría de los Habitantes hico una consulta perceptiva de constitucionalidad a un proyecto de Ley que se encuentra en trámite especial de aprobación mediante referendo. La Consulta del CAFTA desde el punto de vista del Derecho Constitucional resultaba más interesante en cuanto a la legitimidad de la Defensoría para realizar dicha consulta que el resultado mismo. La consulta perceptiva es básicamente una facultad legislativa, pero que requiere necesariamente que el proyecto haya pasado el primer debate. La ocasión sui generis que ha presentado la primea aplicación del referendo ha dejado visible una laguna legal la cual la Sala ha llenado con criterio dividido: Si no hay trámite legislativo, cualquiera de los legitimados para la acción de inconstitucionalidad puede hacer la consulta perceptiva y además, los diputados no pueden hacerla por cuanto el proyecto ya salió de la Asamblea (casi nadie ha comentado el hecho de que la consulta realizada por los diputados fue rechazada ad portas).

La respuesta

Sólo había dos posibilidades, o el CAFTA era constitucional o no lo era. Punto. Y por lo visto cinco o seis mil abogados estaban de acuerdo con las inconstitucionalidades señaladas por el grupo de profesores de la U.C.R y otro tanto igual de colegas estaban dispuestos a demostrar constitución en mano, que el CAFTA es tan constitucional como la abolición de la pena de muerte. Este abogado considera que a la fecha de hoy ninguna de las dos posiciones me ha convencido en su totalidad, con lo que quiero decir que considero que hay partes del TLC que pueden rozar la constitución, especialmente en cuanto a la definición territorial adoptada por el tratado y la pérdida de jurisdicción por parte de nuestros Tribunales en resolución de conflictos. Aún así, estoy abierto a interpretaciones, sin embargo, la Sala ya ha dado su respuesta, la pregunta es ¿será la definitiva?. Por el momento, desde el punto de vista jurídico Roma ha hablado, al resto nos toca obedecer el fallo (por el momento).

La reacción

Absurda, ridícula, nefasta, hasta imbécil se puede calificar la reacción de los sindicatos en contra del fallo. Sabiendo que los medios de comunicación en general (salvo Universidad) apoyan en mayor o menor medida el TLC, reaccionar con un llamamiento casi revolucionario en contra del fallo, acusando de corruptos a los magistrados y ligando al Poder Ejecutivo con una conspiración de poder que le permite manejar la Sala a su antojo, los sindicatos lo único que han hecho es quitarse de encima los dos miligramos de credibilidad que les quedaban. ¿Por qué NI UNO SOLO de los dirigentes sindicales salió de inmediato, a denunciar al Ministerio Público por prevaricato (emitir un fallo contrario a la Ley) a ninguno de los Magistrados?. ¿No son estos los mismos magistrados que anularon el procedimiento de la vía rápida para el TLC cuando la Asamblea se saltó los procedimientos con garrocha? ¿No son los mismos magistrados que en su momento declararon inconstitucional el combo del ICE? La reacción ha sido tan absurda y tan desproporcionada que el bloque del No se ha partido en pedazos, con Otón y Trejos (el Rector del TEC) separándose de una vez de la posición absurda de los sindicatos. Cuando el Sí gane el próximo 7 de octubre, recuerden los seguidores del No agradecer cordialmente a los sindicatos por aniquilar las posibilidades reales de victoria que tenían hasta hace dos semanas.

El Sí ha obtenido su victoria más importante hasta la fecha, se ha caído el argumento de que el TLC es inconstitucional (¿o no?) por lo que esperen que en el resto de la campaña va a remachar este hecho uno y otra vez.

Alguna otra conclusión.

Por último, los lectores que no sean abogados tal vez no sepan que la consulta preceptiva y la acción de inconstitucionalidad no son excluyentes entre sí. Es decir, una ley que haya sido sometida a la consulta preceptiva eventualmente puede ser declarada inconstitucional cuando se ve su aplicación en un caso específico mediante la acción de inconstitucionalidad. Aunque no recuerdo ningún caso específico si recuerdo uno a la inversa: Una norma declarada inconstitucional mediante una acción de inconstitucionalidad, fue nuevamente incorporada a la Ley mediante una consulta perceptiva, donde la Sala declaró que no encontraba roces con la Constitución: Me refiero al caso de la multa por no usar cinturón de seguridad que apareció en la reforma a la Ley de Tránsito en 1993, fue declarada inconstitucional, se incorporó a la reforma de la Ley de Tránsito del 2004 y la Sala en la consulta perceptiva varió su criterio.

Si mis conocimientos de Derecho Constitucional no andan muy mal, la acción de inconstitucionalidad tiene una mayor fortaleza jurídica por cuanto su fallo anula y deroga la norma cuestionada, mientras que en teoría, la consulta perceptiva, como fue creada para la Asamblea Legislativa, permite incluso que la Asamblea pase por encima del criterio de la Sala, por cuanto no se considera definitivo (aclaro, ninguna Asamblea se le ha ocurrido ignorar el criterio de la Sala, por lo general el proyecto se modifica para adaptarlo a las observaciones que esta realiza). Sin embargo tomen en cuenta los lectores que aún en el caso de que una Ley obtenga el visto bueno de la Sala Constitucional en la consulta perceptiva siempre queda a la espera de ser aprobada por el Parlamento, es decir, la norma puede que nunca conozca su nacimiento jurídico por que la Asamblea puede no aprobarla o incluso el Ejecutivo puede vetarla.

Estas son las razones por la cual la Acción de Inconstitucionalidad provoca mayor certeza jurídica, por cuanto pone a la Sala a analizar una ley vigente frente a situaciones específicas que la ley ha provocado. Y para aquellos que no me han entendido hasta este punto lo que estoy diciendo es que el fallo de la Sala no es definitivo, que primero se requiere que el referendo apruebe el TLC, y que aún así, pueden ejercerse con posterioridad acciones de inconstitucionalidad en su contra que eventualmente pueden o no ser aceptadas por la Sala.

En lo que a mi humilde criterio respecta, la batalla de la constitucionalidad del TLC apenas ha empezado.

jueves, junio 07, 2007

En venta

Primero fue la decisión de trasladar la embajada de Israel de Jerusalén a Tel Aviv. Ahora es la decisión de cerrar relaciones con Taiwán en orden de poder comerciar con China. En ambos casos la decisión se ha basado en el comercio, o seamos francos, en el dinero. En ambos casos la decisión encontrará fuertes defensores: Al fin y al cabo nuestra embajada no debía estar en Jerusalén y las famosas donaciones taiwanesas por lo general venían acompañadas por elementos adicionales que reñían con la moral, las buenas costumbres y en algunos casos el Código Penal.

Pero señores, en ambos caso don Oscar Arias y su Gobierno está actuando con la más absurda hipocresía. En ambos casos el único factor que lo ha motivado es el dinero (disfrazado de comercio internacional). Si por cincuenta años hemos mantenido rotas nuestras relaciones con Fidel por las violaciones a los derechos humanos ¿cómo es posible que ahora abracemos a China? ¿No son acaso los cientos de indocumentados chinos que llegan a nuestras costas a trabajar como esclavos señal suficiente de cómo China ha llegado a ser la segunda economía del mundo?

El hecho de que sea el segundo lugar en crecimiento económico en el mundo no le quita que además ocupe sitiales de deshonor en los listados de Amnistía Internacional o Human Rights Watch. Y por supuesto que con la excepción de Egipto, los países árabes no son exactamente un ejemplo de democracias participativas y libertades individuales, como bien lo pueden atestiguar las mujeres iraníes.

Así que don Oscar quítese la máscara de demócrata de una vez por todas. Mejor salga el próximo martes en su programita y díganos de frente la verdad: Fidel no tiene plata entonces no tenemos relaciones con él. Si sale petróleo en Cuba de inmediato mandamos al carajo a la gusanera. Si los árabes no quieren comprarnos más café volvemos a poner la embajada a la par del muro de los lamentos y si Hugo Chavez nos pone la refinería en Limón de inmediato empezamos a hablar pestes de Bush.

Hubo un tiempo, señor Presidente, en que su política exterior tenía sentido. Ahora el único sentido que le observo es el monetario. Y recuerde que en las cuentas de su tesorería electoral (en ambas campañas) si se escarba un poquito puede que salga unos cuantos dólares provenientes de Taiwán.

¡Y si va a poner el país en venta, por favor notifíquenos a los condueños para tomar las medidas correspondientes!

martes, abril 17, 2007

Al final, el destino lo definimos nosotros.

No hay una sólo excusa posible. Las elecciones nacionales de febrero del año pasado demostraron que no importa el masivo ataque publicitario, la indiferencia al debate o las peleas de boxeo simuladas, el tico no cree en encuestas cree en las urnas.

Tal vez cada día cree menos en ellas, pero al menos los que vamos a votar no vamos encandilados por la parafernalia. Vamos a tomar una decisión.

Por primera en vez en más de cincuenta años de esto que llamamos Segunda República se nos presenta la oportunidad de decidir nosotros el futuro de nuestro país. Esta no es la hora de creer en falacias, es la hora de usar la razón y determinar si queremos o no un determinado modelo económico y social.

No me insulten la inteligencia diciendo que la propaganda oficial va a provocar una masiva participación. Salvo por Hugo Chavez y sus compadres suramericanos, ningún Gobierno Latinoamericano ha hecho triunfar su postura oficial en un referendo (pregúntele al cadáver de Pinochet). No insulten mi sentido común cuando nos dicen que este país se va a caer sin el famoso Tratado cuando sólo en este año hemos tenido mejores indicadores económicos sin el Tratado que toda Centroamérica con el Tratado. No me salgan los opositores al TLC diciendo que no pueden hacerle frente a los millones de la campaña oficial cuando en sus filas están los multimillonarios arroceros (y además no me trago que el sector sindical no tenga plata, si tan convencidos están de su verdad ¿están dispuestos a rasparse el bolsillo por ella?). Por último que el gobierno deje de hablar desempleo, penurias y males por venir, cuando ha actuado durante todo este primer año como si el tratado no le importara tanto.

Señores, los demócratas de EE.UU. han señalado que deben revisarse todos los tratados para enmendar distorsiones que perjudican a los trabajadores de Estados Unidos. Salvo que la estupidez norteamericana llegue a niveles insospechados (o que los Republicanos lancen a Guilliani en vez de McCain) los demócratas van rumbo a la Casa Blanca. Los Arias saben esto y creo, por sus actuaciones y omisiones que no se van a rasgar las vestiduras si el TLC se va por la borda, por cuanto es posible que el panorama político norteamericano cambie a tal grado que el resto de Centroamérica quede amarrado a un TLC republicano en un gobierno demócrata y nuestro país libre de la camisa de fuerza para negociar, ahora sí fuera de Centroamérica. Por eso creo que don Oscar ha decidido jugarse el todo por el todo y convocar el referendo. No quiere esperar la recolección de firmas quiere un sí o un no y ya sabe como lidiar con ambos.

Brillante la acción de don José Miguel Corrales. Brillante la acción de don Oscar de convocar de inmediato el referendo. Pero la decisión señores, la decisión final está en cada urna, en cada mesa de votación y en cada conciencia de cada uno de nosotros.

jueves, marzo 22, 2007

Dos cuentos laborales de la Migración (y una realidad que nadie menciona).

¿Afecta la migración las oportunidades de trabajo de los costarricenses? Voy a dejarles la respuesta a ustedes lectores tomando como base dos argumentos que más bien parecen fantasía de los hermanos Grimm y que por increíble que parezca, la verdad yace creo yo en medio de ellos. Además al final les planteo una realidad que nadie parece recordar cuando se debate la migración.

El primer cuento. Los costarricenses no quieren trabajar en las labores que los extranjeros están cubriendo (por el hermano Grimm Neoliberal)

Más de cien años de educación pública gratuita, cuatro universidades públicas, múltiples instituciones privadas de educación, el INA, las escuelas técnicas etc. han creado un costarricense que hoy en día aspira a realizar labores que no son necesariamente físicas como coger café, cortar caña, construir edificios o limpiar casas. Nuestra mano de obra calificada, que permite que empresas como INTEL o Procter vengan a Costa Rica, no puede aspirar a cubrir labores de alto desgaste físico y con remuneraciones poco competitivas. De ahí que la Migración permite que estas labores siempre se cumplan sin que tengamos que desviar a ellas nuestros valiosos recursos humanos. Si no se permitiera la migración, las actividades agrícolas, de construcción o de servicios domésticos no serían cubiertas.

El segundo cuento. La explotación casi esclava de los inmigrantes (por el hermano Grimm Socialista)

A principios de los ochenta en nuestro país, los empleadores notaron que la gran cantidad de refugiados centroamericanos que radicaban en nuestro país nunca habían conocido beneficios como el aguinaldo, las horas extras, la jornada de ocho horas, el seguro social obligatorio o mejor aún: el salario mínimo. Los empleadores decidieron aprovechar esa circunstancia y desplazaron forzosamente a los costarricenses que recogían café, cortaban caña o limpiaban su casa y que además sabían que nuestro país contaba con un Código de Trabajo. El capitalismo salvaje se impuso, ya que una mano de obra servil (es decir que trabaja por la comida) es más barata que la mano de obra esclava.

La realidad que nadie menciona.

Por alguna razón, cuando se entra en el debate migratorio nadie menciona los inmigrantes que producen empleo (la inmensa mayoría de los colombianos residentes en nuestro país por ejemplo). Estos sin embargo se están topando que su principal enemigo es precisamente la Dirección General de Migración y Extranjería que con sus trámites estúpidamente burocráticos, absurdamente largos y terriblemente corrompibles aniquila las posibilidades de una población económicamente activa y activadora de ayudarnos a generar riqueza en nuestro país.

martes, marzo 13, 2007

Algunas falacias sobre la migración (y sí, algunas verdades)

Cuando vi el documental Bowling for Columbine de Michael Moore, me llamó la atención la parte en la cual se señala el papel de la prensa en el crecimiento del miedo de la ciudadanía en perjuicio de los ciudadanos afroamericanos. En el documental, se mostraban tomas de noticiarios dando noticias de sucesos de sangre donde el sospechoso siempre era un afroamericano. Viendo el documental recordé nuestros noticiarios televisivos donde el sospechoso, el agresor, el asaltante siempre es un nicaragüense, y por lo general el traficante de drogas siempre es un colombiano. Gracias a esta percepción de los medios de comunicación, la opinión pública considera que el problema de la criminalidad en Costa Rica es importado. Que las inmigraciones de nicaragüenses y colombianos son las que han provocado el aumento en la delincuencia y la inseguridad que se vive en nuestras calles día a día…

¿O no?

Si esta percepción casi nacional fuera cierta, nuestras cárceles deberían estar plagadas de nicaragüenses y colombianos. Población que habría desplazado de los recintos carcelarios a la población nacional. ¿La verdad? La población penal condenada por delitos o que está esperando juicio corresponde a un 80% de costarricenses y un 20% de extranjeros (este dato salió publicado a finales del año pasado en la prensa, claro sin titular sangriento, en todo caso si no me cree ejerza su derecho ciudadano y pídale por escrito a la Ministra de Justicia un informe de la totalidad de presidarios extranjeros en nuestro país con relación a los nacionales). Es decir, una proporción similar a la que cuenta nuestra población actual en nuestro territorio. Por supuesto queda más en la retina nuestra el asalto al banco de Monteverde (donde el responsable era un extranjero) que un homicidio simple. Pero si analizáramos las noticias sin ver sólo los titulares nos daríamos cuenta rápidamente que hay más delincuentes costarricenses que extranjeros por la simple razón que en nuestro país hay más costarricenses que extranjeros.

¿Por qué esta xenofobia criminal? (literalmente) En mi criterio por razones políticas y de mercado. Alguien en el negocio de las noticias difundió la idea de que al tico no le gusta enterarse de que por ejemplo hay ticos capaces de matar, robar, violar, etc. Por lo que es más sencillo vender la idea del extranjero. Adicionalmente, el mundo occidental entero está viviendo una fobia marcada en contra de los inmigrantes, por lo que en la mayoría de los casos, la opinión pública está más de acuerdo en aceptar el nacionalismo que la idea de amar al prójimo. Poco hacen los gobiernos por mejorar esta situación y si tienen memoria recordarán al candidato del PUSC (hoy USC) en la campaña pasada con un discurso altamente xenófobo buscando con el discurso nacionalista salvar un barco que ya estaba hundido.

Si la falacia del criminal extranjero fuera cierta, entonces desde siempre cualquier inmigración habría implicado elevar el índice de criminalidad del país. El problema es que este cura recuerda cuando no teníamos problema alguno en recibir inmigrantes nicaragüenses a finales de los 70 en cantidades industriales, pero que tenían la característica primero de ser antisomocistas (Y es que salvo los que eran ahijados de Somoza a la mayoría de los ticos nos caía pésimo el Tacho) y segundo, porque considerábamos todavía que los pueblos centroamericanos eran nuestros hermanos que sufrían bajo esas bestiales dictaduras que los gringos nos impusieron por estas tierras.

En los 70 señores, este país ya estaba lleno de inmigrantes nicaragüenses, y eso no implicó que el crimen aumentara más. Es más los casos más sonados de la década de los ochenta fueron cometidos por costarricenses: El llamado Chacal de Guachipelín era tico, y los sospechosos que figuraron en el caso del recordado Psicópata era también ticos. El primer caso de narcotráfico con lavado de dinero juzgado aquí y en Miami era con dos costarricenses de protagonistas. Revisen en una hemeroteca cercana los periódicos de los ochenta (principalmente la Extra) y verán que en materia de crimen los ticos estábamos bien entrenados sin necesidad de migraciones. Y recordemos que fueron ticos los implicados en el secuestro de la Corte, el caso del Fondo de Asignaciones Familiares, el Anglo (salvo los chilenos) y los más modernos del préstamo Finlandés y de las comisiones de Alcatel no tienen por sospechosos exactamente a vecinos de Rivas o de Medellín.

Sigo el viernes con los aspectos laborales de la migración. (la biblioteca la desempolvo el fin de semana)

viernes, marzo 09, 2007

Migración

Los antropólogos consideran que el fenómeno del hombre como animal social varía del resto del reino animal por nuestra incapacidad genética de reproducirnos viablemente entre miembros del mismo grupo social básico. Esta incapacidad genética forzó a los machos de nuestras primitivas manadas a salir de su cueva a buscar hembras que le dieran crías que fueran viables (perdón si el lector se siente como protagonista de un programa de Animal Planet, debí advertir que este no es un artículo apto para creacionistas). El problema es que si conocemos un hecho cierto en las manadas, es que no se admiten machos de otra manada, pero nuestro defecto genético provocó que imperara la razón sobre el instinto. Ahí, señores, cuando nuestro macho primitivo tuvo que aceptar las normas de una manada ajena para poder sobrevivir, y la manada tuvo que aceptar al macho ajeno en orden preservar la especie, fue ahí cuando realmente estrenamos nuestro cerebro (el hecho de que usáramos herramientas no nos hacía más inteligentes que un buen chimpancé).

La razón, y esta es una teoría mía, fue la que permitió al hombre darse cuenta que las hembras y los machos que eran familiares consanguíneos entre sí (madres, padres, hijos o hermanos) no eran capaces de reproducirse efectivamente. Esto provocó la movilización de la especie a otras manadas. En el reino animal eso hubiera implicado la aniquilación de la especie, por cuanto la manada es un grupo social cerrado que por lo general sólo admite un macho alfa, el cual se reproduce con su madre, con sus hermanas y con sus hijas. El instinto animal nos obligaba a rechazar al inmigrante macho que llegaba a nuestra manada, pero el mismo razonamiento que lo forzó a él a buscar una manada diferente, hizo que la nueva manada lo aceptara.

Algunos piensan que en la enorme lista de tabúes sexuales de la sociedad cristiana, el sexo entre familiares es el único que es el resultado de un proceso racional basado no en la moral, la religión o las buenas costumbres, sino en el sentido común. El día que seamos capaces de adulterar los componentes genéticos que producen la anormalidad ese día morirá el más grande tabú sexual de la humanidad. Mientras tanto, seguiremos buscando pareja fuera de nuestro entorno familiar, cuyas prohibiciones la ciencia se ha encargado de ampliar hasta el tercer grado (así mejor los adolescentes que leen el cuarto, mejor dejen de lado cualquier idea loca que tengan con sus primos o primas).

Pero me estoy alejando del punto principal. El hombre es por naturaleza inmigrante. Nuestra complejidad genética nos hizo inmigrantes no necesariamente territoriales sino sociales. En un momento determinado abandonaremos nuestro grupo social básico y migraremos hacia uno nuevo. Tal vez sea a doscientos metros de nuestra casa o al otro lado de la Patagonia, pero cuando queramos formar un nuevo grupo social lo haremos alejados de nuestra primera familia (o gens o tribu, escoja usted el término).

Sólo esa necesidad genética justifica el historial migratorio de la humanidad. Pero además a eso le añadimos elementos sociales, económicos, políticos y a veces de aplicación de la simple libertad de trasladarse a nuevos horizontes. El ser humano, es un migrante permanente, si hay una constante en la historia del género homo, especie sapiens es que debe migrar, no por el invierno, no buscando mejores pastos, migra simplemente porque puede hacerlo, porque es forzado a hacerlo, porque debemos migrar para sobrevivir.

Una nación habitada por un buen número de habitantes no necesita de grandes migraciones externas para sobrevivir, pero cualquier sociólogo le dirá que las migraciones fortalecen los grupos sociales que reciben inmigrantes mientras que debilitan aquellas sociedades de donde salen las migraciones. Hace unos días veía la historia de un pueblito español poblado sólo por hombres, que forzó la migración de mujeres (por supuesto por Internet mediante un concurso casi de ¿quieres casarte conmigo? Pero migración al fin) con el fin de incrementar la población.

En Holanda o Alemania se le da grandes beneficios a las parejas que tienen hijos (gracias a la bajísima tasa de natalidad entre nacionales), evidentemente los que más aprovechan los beneficios son los inmigrantes. ¿Por qué? Por supervivencia (la razón que nos forzó a ser migrantes ¿recuerdan?) Al tener hijos, sus hijos son el boleto al estatus migratorio legal. Una pareja de costarricenses en San José es posible que lo piense bien antes de procrear un hijo. Esa misma pareja, puesta como inmigrantes en cualquier país, no lo pensará dos veces. Por eso es que las poblaciones inmigrantes tienen en todos los países tasas de crecimiento más altas que las de los nacionales.

Por ahora estamos claros que la migración aumenta nuestra población, aumenta nuestro caudal genético, pero… ¿realmente atenta contra nuestra seguridad, nuestro empleo nuestra forma de vida? De eso hablaré la semana entrante.

lunes, febrero 26, 2007

En la marcha de hoy (26/12/2006) en contra del CAFTA, hubo un garrotazo policial…

"…Si el TLC se aprueba, van a rebajar los aranceles, eso significa menos impuestos para el Gobierno, eso significa menos plata para el IMAS y Asignaciones Familiares, eso significa más pobreza y luego más violencia por el crimen, ¿y quiénes vamos a salir perjudicados por esto? Pues nosotros, los policías…"

Esta frase la pronunció en TV Extra 42, una de las mujeres policías, que desarmadas vigilaban a los manifestantes el día de hoy. En su uniforme, debajo de la insignia se leía NO AL TLC en una calcomanía…

(Por supuesto la mujer policía fue retirada de inmediato del servicio y si Berrocal y los Arias vieron ese video me imagino que les dio un colapso hepático)

No dudo que la van a sancionar por usar un distintivo no autorizado en su uniforme (forma encubierta de reprimir la libertad de expresión entre los policías) . Pero esa mujer hoy solita desarmó el TLC de un solo garrotazo policial.

viernes, febrero 23, 2007

Un cuento empresarial…

Suponga que usted (costarricense) tiene una empresa en Nicaragua que se dedica a fabricar cualquier producto. Desde el cambio de Gobierno en Nicaragua el presidente de ese país se ha dedicado un día sí y otro también a criticarlo a usted de forma personal y a todo lo que usted representa. Por supuesto, como el presidente de Nicaragua se llama Daniel Ortega, usted recibe de inmediato el respaldo de La Nación, la Cámara de Industrias, el COMEX y demás hierbas, cuando, harto de recibir críticas usted toma la soberana decisión de salirse de Nicaragua con su fábrica. A pesar de que en el camino deje botados a 400 empleados, lo cual está mal.

Si una empresa norteamericana cierra sus puertas y deja sin empleo a 200 trabajadores, nadie de los medios de comunicación, el COMEX o las Cámaras le exigen cuentas. Es más por general le justifican su salida por esas terribles cargas sociales que hay que pagar en el país que hacen la mano de obra tica tan cara.

Al Gobierno costarricense se le olvidó que al criticar el Gobierno del papanatas de Chávez estaba criticando al propietario de ALUNASA. Chávez en un típico berrinche de comunista metido a empresario decide sacar su compañía del país. Mal por Chávez, mal por nuestro gobierno, y mal por los medios de comunicación que toman el cierre de una empresa y los respectivos despidos como excusa para atacar a la izquierda de este país. Quiero verlos la próxima vez que una empresa extranjera salga huyendo de nuestras zonas francas dejando doscientas o trescientas familias sin sustento a ver si reclaman como ahora (pero todos sabemos que para nuestros medios de comunicación, la próxima empresa que cierre lo hará por que San CAFTA no ha sido aprobado)

miércoles, enero 24, 2007

TLC: Atenerse a lo inevitable

Hace unos meses en este Cuarto publiqué los escenarios políticos necesarios para obtener la aprobación del CAFTA con una mayoría calificada de 38 votos. El actual Gobierno, con mejores recursos políticos que el anterior, nos ha demostrado que cuenta con los 38 votos exactos para lograr no solo la aprobación del Tratado, sino que además usa esa mayoría con el fin de lograr la aprobación de modificaciones necesarias del reglamento y orden del día con el fin de agilizar el trámite y votar afirmativamente los proyectos de la agenda paralela. Con esto nos queda claro que este Gobierno logrará cumplir su promesa de campaña de aprobar el TLC, dejando de lado a la oposición, relegándola a un plano decorativo.

Nada pueden hacer el PAC, el PASE y el Frente Amplio para detener lo inevitable. El discurso de violencia en las calles que manejan (aunque lo nieguen) los sindicatos no creo que llegue esta vez a los límites de lo ocurrido con el Combo del ICE por dos razones: La primera, el sindicalismo costarricense ha sido desprestigiado a más no poder gracias a las convenciones colectivas, las huelgas impopulares y la incapacidad de sus dirigentes de aglutinar a todos los trabajadores. La segunda razón, que todo el mundo parece olvidar (porque insistimos en olvidar nuestra historia reciente) es que el Presidente de la República es Oscar Arias, no Miguel Ángel Rodríguez.

El Dr. Arias no le importa mucho la represión popular, por más Premio Nóbel de la Paz que ostente. Un año antes de recibir su galardón pacífico, las calles de San José fueron testigos de la más violenta garroteada que la policía le ha dado a los sindicatos de campesinos en nuestra historia. Campesinos que pedían tierra y recibieron palo, y palo del grande. Con esto les aviso que en el momento en que la batalla del TLC pase a las calles (como insiste neciamente en anunciarlo Merino), el resultado va a ser una goleada general a favor de la policía, con La Nación y Canal 7 mostrando las imágenes de los pobres policías heridos mientras que los activistas claman por violaciones a los Derechos Humanos.

Además, el Combo, contrario a lo que mucha gente sueña, no fue derrotado en las calles. Fue derrotado en la Sala Constitucional. En la misma Sala Constitucional que dio el Golpe de Estado que permitió al Dr. Arias ser candidato a la Presidencia. La misma Sala que le quitó TODAS las facultades de interpretar tratados al Congreso cuando se aprobó el TLC con el CARICOM, dejando a la Asamblea Legislativa sólo la faculta de aprobar o rechazar.

Por lo tanto, amigos lectores prepárense para lo inevitable: El CAFTA va a aprobarse con la bendición de la Sala Constitucional. Va aprobarse además por 38 votos, y lo que ustedes y yo conocemos como Telecomunicaciones, Electricidad, Salud, Seguros, etc, va a cambiar. Hemos negociado con Roma y ahora Roma nos dice cómo debemos comportarnos (lamentablemente no nos tocó la Roma de Augusto sino la de un emperador tipo Joaquin Phoenix en Gladiador).

viernes, enero 19, 2007

Comenzó la batalla por el TLC.

El pasado mes de diciembre fue la primera escaramuza, cuando el Ejecutivo retiró de la agenda del plenario legislativo todos los proyectos de ley con fin el de que la Comisión de Asuntos Internacionales pasara a sesión permanente para darle un dictamen afirmativo al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana.

El primer round serio se dio ayer, y los adversarios al TLC sufrieron la primera derrota cuando tres proyectos de la agenda complementaria del Tratado fueron dispensados de trámite mediante una votación caótica que ocurrió mientras el PAC hacía un intento desesperado de romper el quórum. La moción de dispensa de trámite fue el producto de una reunión matutina de los jefes de fracción de Liberación, la Unidad, el Movimiento Libertario y el diputado Massey, reunión que ocurrió mientras el Presidente del Congreso le comunicaba al Diputado Salom que no había reunión de jefes de fracción ese día por razones sin aclarar.

Adicionalmente, el Presidente del Congreso que durante todo el año ha coordinado de forma muy abierta el debate en el Plenario, en el momento de conocer la moción cambió su forma de actuar hasta la fecha y decidió aplicar el reglamento a rajatabla, cortando el uso de la palabra y ordenando la votación, mientras que el PAC hacía el esfuerzo desesperado de movilizar a sus diputados fuera del Plenario, lo cual no se dio a tiempo.

Luego vinieron los discursos de reclamo de unos y otros. El diputado Merino advirtió a los diputados que recordaran que las calles definirán si se quiere o no al TLC, lo cual fue interpretado por los Libertarios como una incitación a la violencia. El diputado Sánchez de la Unidad, a gritos desaforados exigía que se les bajara la dieta a los diputados del PAC mientras que nos recordaba que a mucha honra él había votado a favor del muy inconstitucional Combo del ICE. La diputada Antillón les recordaba a los diputados que la dispensa de trámite no implicaba una aprobación inmediata de los proyectos sino que se les sacaba de las comisiones permanentes y se pasaban a comisiones especiales para tener trámites más expeditos. Los diputados del PAC y el del PASE reclamaban la "nueva" forma de aplicar el Reglamento por parte de la Presidencia del Congreso mientras que los de Liberación, Unidad y Movimiento Libertario reclamaban que al Congreso se viene a votar y no a romper quórum.

Y todo el zafarrancho ocurrió por tres proyectos de la Agenda complementaria. Imagínense cómo se va a poner el asunto cuando comience la discusión en serio del Tratado.

Por el momento, a aquellos que les interese seguir el debate, recuerde que la Asamblea Legislativa sesiona de lunes a jueves a las tres de la tarde y que podemos escuchar todo el debate por Radio Nacional (101.5 FM)

martes, enero 16, 2007

Tránsito y Salud Pública

A esto hemos llegado: El problema del tránsito en nuestro país ya no es un asunto de seguridad. Es un asunto de salud pública. Manejar hoy en día puede ser nocivo para la salud y la vida.

El último accidente demuestra que nada se puede hacer para evitar la muerte en las carreteras. La familia fallecida cumplió con todas las reglas de manejo, incluso supongo que venían manejando a la defensiva. Nada de eso impidió que la Parca se los llevara.

El fin de año este servidor anduvo por varias carreteras nacionales con mis hijos en el asiento de atrás. Todos llevábamos los cinturones. Mis hijos iban en sillas especiales, el auto tiene airbags. ¿Ustedes creen que de algo hubiera servido si un trailer nos hubiera metido debajo de un bus?

Ahora, como viudas del viejo testamento, comienzan todos a rasgarse las vestiduras y a rechinar los dientes. Pero la reforma a la Ley de Tránsito se encuentra durmiendo el sueño de los justos en la Asamblea (el TLC es más importante ¿recuerdan?, al parecer el libre comercio hace milagrosamente más seguras nuestras calles y carreteras).

Pero el problema va en mi criterio más allá de las leyes. La guerra muerte que vivimos en las carreteras y calles de nuestro país es el resultado de generaciones de conductores que han sido educados bajo el principio de que sólo tienen derechos y no obligaciones. Y lamentablemente la Sala Constitucional se ha encargado de ratificar esta situación (recordemos, en algún momento el cinturón de seguridad fue inconstitucional).

Por razones de mi trabajo, en el año 2000 compartí algunas jornadas de trabajo con consultores suecos de seguridad vial que no entendían por qué en nuestro país no era posible crear “delitos de tránsito” como en Suecia. Ellos proponían que la conducción temeraria y la conducción bajo los efectos del alcohol fueran sancionados con prisión, como en su país. Les explicamos varios abogados que considerábamos que para la Sala Constitucional eso sería una excesiva sanción por lo que se consideraría una violación a los derechos humanos. La cara de asombro de los suecos fue enorme cuando se dieron cuenta que en Suecia, según nuestro ordenamiento, se violaban los derechos humanos.

Se requiere educación vial, prevención vial y estructura vial para hacer nuestras calles más seguras, pero esas son soluciones de mediano y largo plazo. En este momento hay una epidemia en Costa Rica. Una persona ha muerto por día en lo que va del año por esta enfermedad (más que por el dengue, la malaria, la hepatitis o el cáncer) y necesitamos en este momento una medicina rápida que permita iniciar las soluciones de mediano y largo plazo.

Señores Diputados: ¡Reformen ya la Ley de Tránsito!

jueves, diciembre 21, 2006

Ya se nos olvidó el precio

Anoche veía en la Televisión Española un repaso de las mejores imágenes que esa empresa ha transmitido en los últimos cincuenta años (recomiendo el especial por su calidad). La imagen número veinte me llamó la atención, por cuanto en mi criterio debió ser la número uno: El día en que la TVE transmitió en directo desde el Congreso el momento justo en que los militares entraban a tiros y realizaban la intentona de un golpe de Estado (23 de febrero de 1981) en plena Guerra Fría.

En ese momento algo en mi cerebro me recordó que ese era el riesgo de la democracia incipiente. Que España estaba viviendo en carne propia los avatares de toda democracia recién creada después de una dictadura militar. Que las imágenes de ese Congreso Español de seguro eran las mismas que se tuvieron que presentar (aunque no por televisión) en Congresos o Palacios de Gobierno en Sudamérica, África, el sudeste asiático y por supuesto nuestra América Central y el Caribe. La mayoría de las veces los militares lograban sus cometidos y luego serían sustituidos por otros militares después de un nuevo Golpe. Lo llamativo es que en la mayoría de las dictaduras que conocimos en la Guerra Fría, el Golpe de Estado era seguido por unas elecciones “libres” en las cuales ¡oh casualidad! era elegido el generalote que había encabezado el Golpe (en esto hay que reconocerle a Pinochet y a Fidel el mérito de nunca andarse con la hipocresía de hacer elecciones).

Sigo con la imagen de TVE: Cientos de miles de españoles salieron a las calles a oponerse al Golpe, a jugarse la vida por la democracia, sabiendo que si los militares apoyaban la intentona, la orden de ¡Fuego! en contra de los civiles podía aparecer en cualquier momento, pero aquella Nación oprimida por tanto tiempo por el Franquismo no quería que le quitaran su democracia, y salieron a la calle a defenderla a muerte. España reaccionó como una sola para defender su recién creada República y por segunda vez en su vida el Rey Juan Carlos prefirió la democracia y se ganó el respeto eterno de todos los españoles.

Ese, señores, es el precio de la democracia, el precio que cualquier pueblo tiene que pagar cuando se la van a arrebatar: El precio es salir a la calle y como valientes estar dispuestos a luchar por ella. Es el precio que han pagado con sangre, con cárcel o con muerte, muchos demócratas en todo el mundo. Es el precio que cualquier ciudadano responsable debe estar dispuesto a enfrentar.

Hoy los Golpes de Estado no se dan por medio de los militares. Hoy los hacen más sutiles, pero siempre rompiendo el orden constitucional y siempre haciendo las elecciones para aparentar democracia. Hoy es pecado salir a las calles a oponerse a un Gobierno.

España tenía apenas unos años de saborear la República y casi se la roban, su pueblo estaba dispuesta a defenderla a muerte…


¿Estamos dispuestos los costarricenses a pagar ese precio?

miércoles, diciembre 20, 2006

Sabiduría:


“Quien es más de derecha va quedando (con la edad) más de centro y quien es más de izquierda va quedando socialdemócrata, menos de izquierda. Y las cosas van confluyendo de acuerdo con la cantidad de cabellos blancos que van surgiendo y de las responsabilidades que uno va asumiendo, Si uno conoce a una persona muy vieja izquierdista es porque tiene algún problema. Si conoce a una persona muy joven de derecha es porque también tiene algún problema”

Aunque Lula ha señalado que su comentario era una muestra de humor, para quien escribe fue una muestra de sabiduría tan grande que algunos cerebros reducidos no han podido entenderlo.

martes, diciembre 12, 2006

Escuchar al Parlamento


Por lo general, tres o cuatro días a la semana estoy en mi carro a las tres de la tarde para un viaje de unos veinte o treinta minutos (dependiendo de las presas). Desde hace unos meses decidí que durante ese período me acompañaría Radio Nacional (101.5 FM) con el fin de escuchar la primera parte de la sesión parlamentaria de nuestra Asamblea Legislativa.

¿Masoquismo? No. Me jacto de ser profesor de Teoría del Estado, que el la parte de la ciencia política que se mete con el Derecho, y por lo general en ese curso trato de inculcarle a mis alumnos el interés por la realidad política de nuestro país. Por aquello de practicar con el ejemplo decidí ponerme al día con el Parlamento, aunque fuera el inicio de la sesión, que en mi criterio es la parte más interesante por cuanto se procede a ejercer por parte de los Diputado la agenda del denominado control político.

Los resultados son variados. Por un lado en ocasiones uno llega a escuchar en los discursos de los diputados una excelencia académica y política que sorprende. Por ejemplo a finales del año pasado cuando la Sala Constitucional emitió su dictamen sobre el Tratado de Libre Comercio con el CARICOM, donde le quitó al Parlamento la capacidad de introducir cláusulas interpretativas, la disertación que hizo don José Miguel Corrales sobre el control de constitucionalidad y las funciones del Parlamento y de la Corte eran dignas de ser presentadas en cualquier cátedra de Derecho Constitucional.

Además la etapa de control político trae a la palestra denuncias en contra del Gobierno (algunas que son realmente graves y que por arte de magia nunca aparecen en los medios de comunicación) y en cuanto a lo negativo una serie de discursos de carácter político la mayoría de los cuales pueden olvidarse rápidamente.

En la presente legislatura me ha llamado la atención el manejo del plenario que hace don Francisco Antonio Pacheco, el debate es fluido, el control de tiempo estricto y los recesos son razonables. Por lo general cuando los diputados de oposición le reclaman su actuación como Presidente del Directorio don Francisco toma dos vías: O los ignora olímpicamente o les hace un comentario que en el acta se verá escrito muy bien (“muchas gracias por su recomendación señor Diputado”) pero cuyo tono, me recuerda la época en que este abogado fue estudiante del Dr. Pacheco y que es idéntico al tono usado por él cuando algún estudiante le decía alguna barrabasada.

Lo que siempre me ha llamado la atención es que TODOS los diputados cuando llegan al parlamento cambian su forma de hablar (creo que con la excepción del los ex diputados Corrales Bolaños y Mario Carazo), usted los conoce en la universidad, en entrevistas en Televisión, etc. Ellos hablan normalmente como usted o como yo. Tal vez incluso con un mejor manejo de ciertos temas. Pero puestos frente al micrófono de su curul adoptan lo que he dado en llamar El Tono del Discurso Parlamentario.

Usted los ha oído. El Tono es mitad hablar a gritos y mitad demagogia. Implica una especie de cantadito cansino que siempre lleva la muletilla de “Compañeros y compañeras diputados”. Esto es particularmente insoportable cuando el discurso es carente de contenido y se está ejerciendo el derecho de los diputados de hablar por cuarenta minutos cuando lo que se desea es atrasar la votación de un proyecto. La semana pasada me toco escuchar al Diputado Alberto Salom, por lo general una persona de un verbo muy correcto, transformado en un gritón de plaza pública en su discurso de defensa de la decisión de su partido (PAC) en darle el apoyo a Dallanese para la Magistratura de la Sala III. En ese caso, el contenido del discurso quedó aniquilado bajo los gritos desaforados del diputado, que al igual que todos sus colegas, parece confundir el hablar duro con el hablar bien. El Tono de hecho no sirve para nada, por cuanto es conocido que la mayoría de los diputados no presta atención a los discursos del Parlamento, y en la radio se oye peor aún.

A nivel anecdótico valga decir, el discurso del diputado Salom cayó en el vacío, por cuanto don Francisco Antonio lo cortó en seco al terminar la fase de control político (que termina a las 4:00 p.m. en punto) y pasó de inmediato a la discusión de proyectos. Estoy casi seguro que al día siguiente don Alberto retomó el discurso en el punto en que fue interrumpido y en el mismo tono, el tono del discurso parlamentario.

miércoles, noviembre 22, 2006

Dos juicios

En cuarenta y ocho horas hemos presenciado el desenlace de dos procesos judiciales que han ocupado los titulares de la prensa nacional: El caso del homicidio de la periodista Ivannia Mora y el proceso por el asalto bancario en Monteverde. Desde el punto de vista del interés noticioso, ambos son lanzados a la primera plana por razones distintas: El primero al parecer le ha costado la carrera al Fiscal General, el segundo ha dejado abiertas las heridas de las víctimas.

El primer caso será uno de los más trascendentes desde el punto de vista del proceso penal: Se discutirá en la Sala III si en el proceso previo al debate los jueces validan o no las pruebas que se han recolectado en la investigación. Ayer después de dos discusiones diferentes con colegas abogados, no nos fue posible llegar a una conclusión definitiva. Los argumentos del señor Fiscal General parecen válidos desde un punto de vista teórico: Si los actos han sido impugnados varias veces en la etapa de investigación y todas las impugnaciones han sido rechazadas por Jueces Penales parece que esos actos son totalmente válidos, por lo que no se justifica la nulidad en sentencia. Digo que el argumento parece válido desde un punto de vista teórico por cuanto la Ley a aplicar (el Código Procesal Penal) no da una solución absoluta al tema.

Por otra parte, la práctica procesal es que los jueces de la fase intermedia y el juez de la audiencia preliminar por lo general no valoran la legalidad de los actos sino que simplemente los enumeran como elementos para el debate y dejan al Tribunal de Juicio determinar la validez de las actuaciones realizadas. Cualquiera de las dos teorías las elaboramos los colegas partiendo de la base de que no conocíamos el expediente judicial y por tanto no podemos valorar las actuaciones reales de las partes y los jueces en el proceso. Sin embargo, mi experiencia profesional me ha enseñado que la mayoría de los jueces no analizan, por ejemplo, la legalidad de una prueba en la fase intermedia.

Por esto el debate que enfrenta la Sala III será trascendental para el futuro de los procesos penales. La Sala deberá resolver si la fase intermedia del proceso produce actos válidos que no pueden ser impugnados en debate o si se mantiene la práctica actual de que el Tribunal de Juicio tiene las facultades legales suficientes para revisar todas las actuaciones previas. Para nosotros los abogados, la resolución final del caso será a todas luces trascendental.

El segundo proceso, de haber ocurrido su sentencia en otra fecha, llamaría la atención también desde el punto de vista jurídico, pero hay un elemento social que me preocupa más. En este caso, las víctimas no han obtenido retribución alguna por el crimen cometido. Hablando nuevamente sin tener acceso al expediente, resulta llamativo para este abogado el conocer las razones que expresará el Tribunal de Juicio para eximir de responsabilidad civil al Banco Nacional, la empresa de seguridad y al Estado. Pero lo que más me llama la atención es la reacción de las víctimas frente a la condena del imputado: esta sentencia no produce ningún alivio al dolor ocasionado. De nada les sirve a ellos saber que por los próximos años, casi hasta el final de su vida, el imputado estará recluido, eso no les d